La gestión de carteras: una comparación de la gestion activa y pasiva a través de los fondos de inversión
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Date
2025-02-06Author
Ortuondo Mutiozabal, Pello
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La gestión de carteras se basa en la creación de un porfolio de activos ajustado a las preferencias del inversor, donde se definen claramente los objetivos de rentabilidad-riesgo que se están dispuestos a asumir.
Por tanto, el primer paso a la hora de gestionar una cartera es establecer, de manera consensuada con el inversor, la rentabilidad objetivo que se pretende conseguir, el riesgo que se quiere asumir, y el horizonte temporal de las inversiones que se van a realizar. El objetivo será establecer una cartera que permita maximizar la rentabilidad minimizando el riesgo, o viceversa, de acuerdo con el concepto de frontera eficiente establecido por Markowitz.
En base a los objetivos de rentabilidad, riesgo y horizonte marcados, la composición de la cartera se distribuirá en mayor/menor medida en renta fija, renta variable y efectivo. La tarea del gestor será formar aquella cartera que cumpla con lo asignado por su cliente.
Dichas carteras pueden ser gestionadas activamente (en las cuales el gestor busca obtener una rentabilidad superior a la del mercado a través de la compraventa de valores) o pasivamente (en las cuales el gestor se limita a obtener la rentabilidad que obtiene el mercado).
En la tarea de invertir, ya sea de manera individual o a través de un gestor profesional, resulta esencial medir los resultados de la gestión realizada. Para ello existen una infinidad de medidas de evaluación que nos permiten conocer cuál ha sido nuestro desempeño. Gracias a éstas, se podrá examinar la eficiencia de nuestra gestión.
El objetivo fundamental del trabajo es evaluar la eficiencia de la gestión activa. Se pretende esclarecer si, desde el punto de vista inversor, decantarse por la gestión activa resulta mejor opción que limitarse a reproducir el rendimiento del mercado.
Para ello, se realiza en este trabajo un estudio empírico en el cual se comparan los rendimientos y ratios de fondos de inversión gestionados activamente contra ETFs gestionados pasivamente, ambos con un mismo benchmark de referencia: El índice estadounidense S&P500 Net Return USD.
Para ello, se elabora un análisis comparativo de rentabilidad, persistencia del rendimiento, y performance ajustado al riesgo, concluyendo que, a pesar de que la gestión activa pueda lograr desempeños superiores a su benchmark en ciertos horizontes temporales, es extremadamente difícil conseguirlo de manera consistente en el tiempo (sin asumir más riesgo), siendo más eficiente la gestión pasiva.
El trabajo comienza explicando cuales han sido los orígenes de la gestión de inversiones, quienes han sido los mayores exponentes y cuáles han sido sus aportaciones. Esto nos permitirá conocer cuáles han sido las bases fundamentales sobre las cuales se han apoyado tanto la gestión pasiva como la activa.
Una vez presentadas las principales contribuciones de los grandes economistas, se unen sus aportaciones para analizar la evidencia empírica que existe sobre la capacidad de añadir valor de la gestión activa y pasiva.
Más adelante, se presentan las principales estrategias de asignación de activos y las principales medidas de evaluación que se emplean para valorar el desempeño logrado por los gestores activos y las estrategias empleadas.
El trabajo continua con la presentación de los principales vehículos de inversión para, finalmente, realizar el estudio empírico entre la gestión activa y pasiva para determinar cuál de las dos resulta más eficiente.