La nueva Ley Orgánica del Sistema Universitario, LOSU (2023): ¿oportunidad para la orientación del alumnado universitario?
Orientación a lo largo de la vida: reflexión, acción, investigación : 251-269 (2025)
Abstract
Tras dos décadas, la universidad española cuenta con una nueva ley universitaria tras aprobarse la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU, 2023). Un periodo largo, sin duda, desde la aprobación de la anterior ley, la Ley Orgánica de Universidades (6/2001) (LOU, 2001), que buscaba ajustar el sistema universitario española Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Una de las virtudes que se le presuponía a este nuevo marco, era un cambio en los diseños de los procesos de E-A, en los que el alumnado, de manera más autónoma era el gestor de su proceso formativo, y en el que la/el docente, llevaba a cabo una labor de acompañamiento y orientación de éste. De esta manera, el peso de la interacción tutorial debía ser significativamente mayor que en un modelo anterior centrado en propuestas de enseñanza magicentristas. Sin embargo, estas no han sido las únicas leyes que han regulado la actividad universitaria estatal, ni el EEES es el primer marco que hace hincapié en la orientación y la tutorización.
En este trabajo, hacemos una revisión de las diferentes leyes que recogen la orientación, la tutorización y el acompañamiento en esta etapa. Tomamos como referencia inicial la Ley General de Educación (LGE, 1970) y la LOSU (2023) como documento final de esta cronología, llevando a cabo una búsqueda de referencias articuladas en los documentos normativos respecto a nuestro objeto de estudio. Como resultado podemos señalar la perdida de clarificación de la interacción tutorial y de la orientativa tanto conceptualmente como a la propia interacción formativa en su desarrollo según avanzamos en el tiempo. Como conclusiones, podemos señalar que la LOSU no añade ni aporta nada respecto a propuestas anteriores en relación con los procesos y modelos de acompañamiento formativo, aunque el EEES sigue siendo el marco de actuación en que nos encontramos. Se hace necesaria una mayor clarificación conceptual desde la propia norma, huyendo de planteamientos generalistas, que nos acerque a propuestas formativas en las que el modelo de acompañamiento, las acciones de orientación e interacción tutorial, sean una parte fundamental de los procesos de E-A y de los modos de hacer del profesorado, como planteaba el EEES. Para ello, entendemos también la importancia de la formación de este colectivo profesional, más allá de propuestas exclusivamente metodológicas, que expongan la complejidad de los procesos formativos y el valor de interacciones educativas de esta índole.