Los beneficios de la figura del Trabajo Social en los centros educativos de primaria y secundaria
View/ Open
Date
2022Author
De Jesús Peribáñez, Leire
Metadata
Show full item recordAbstract
Los y las profesionales indican que los centros educativos carecen de recursos para afrontar determinadas situaciones de vulnerabilidad social o riesgo psicosocial, influyendo tanto en el alumnado, como en su familia o el equipo de profesionales del colegio. Además, los colegios son espacios idóneos para impulsar la prevención y la detección temprana, hecho fundamental para encauzar una respuesta y que una situación no se agudice, de modo que la coordinación con los colegios es imprescindible
para un buen seguimiento de cada persona menor de edad.
Por lo tanto, actualmente el Sistema Educativo se enfrenta a múltiples desafíos, entre los
cuales se puede ubicar la falta de recursos para cubrir todas las necesidades sociales y/o
psicosociales que presenta el estudiantado y por ende, para favorecer su bienestar en el centro
4
escolar. En ese marco, pese a que el ejercicio efectivo del derecho a la educación para todos
los sectores de la población se haya convertido en uno de los principales retos por parte del
ámbito educacional, el Sistema Educativo no ha logrado atender y modificar los conflictos
individuales del alumnado que obstaculizan el cumplimiento de los objetivos planteados por
la institución escolar (Roselló, 1998; Clemente y Pérez, 2017; Alemany, 2019).
Asimismo, el alumnado cada vez es más diverso. En un mundo globalizado, la velocidad con
la que se desarrollan los conocimientos y las nuevas tecnologías, conlleva el surgimiento de
nuevas situaciones sociales que dificultan la adaptación de las personas. Igualmente, la
multiculturalidad también está más presente en la sociedad actual, pues está conformada por
personas muy diferentes (en ideas, religiones, etnias, costumbres, culturas, etc.) y por tanto,
en muchas ocasiones emergen reacciones de defensa de la cultura local a fin de preservarla,
hecho que también influye en el ámbito de la educación (Alemany, 2019).
En ese aspecto, cabe destacar la importancia de un Sistema Educativo flexible que posibilite
la adaptación de los nuevos contextos y particularidades individuales de las personas con la
finalidad de que estas sean consideradas para elaborar un modelo de intervención adecuado a
las mismas. En este aspecto, pese a que la figura del Trabajo Social podría considerarse
adecuada para facilitar dicha flexibilidad, el desconocimiento de esta profesión en el sistema
educativo obstaculiza su participación (Abad y Camacho, 2007; Alemany, 2019) .