El paisaje como cosmética de la infraestructura. Dos casos de estudio en el País Vasco
Date
2021-10Author
Fernández de Betoño Sáenz de Lacuesta, Unai
Metadata
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Aproximaciones contemporáneas al paisaje urbano: II Jornadas Internacionales de Investigación sobre paisaje, patrimonio y ciudad : 541-550 (2021)
Abstract
El paisaje va afianzándose como disciplina semiautónoma dentro de la ordenación territorial. En el País Vasco, han transcurrido casi cuatro años desde la aprobación del decreto 90/2014 sobre protección, gestión y ordenación del paisaje en la ordenación del territorio de la Comunidad Autónoma, y ya se empiezan a ver sus frutos, en forma de primeros catálogos, determinaciones y planes de acción. Paralelamente a la creación de ese nuevo corpus técnico sobre el paisaje, algo verde y demasiado heterogéneo todavía, la empresa y la política profesional también van asimilando el aún novedoso concepto de paisaje. Y lo hacen, en la mayoría de los casos, relacionándolo con lo estrictamente visual. Dentro de esa concepción reduccionista, lo que importa no es tanto lo que realmente hay en el territorio, sino lo que se ve. Así, el impacto paisajístico de una nueva infraestructura se reduce a la visión o no de la misma. Ojos que no ven, corazón que no siente, y, si una infraestructura (de comunicación, de servicios urbanos…) atraviesa el territorio subterráneamente, parece que no afecta de manera alguna al paisaje. Asimismo, junto con esa reducción del concepto de paisaje a lo meramente visual, que está promoviendo, como consecuencia, cierta cultura sistemática del soterramiento completo o parcial de las infraestructuras, se empieza a percibir también en algunos proyectos territoriales y urbanísticos una utilización intencionada de la infraestructura verde y el paisaje cultural como coartadas de la construcción de la infraestructura gris. En concreto, de la construcción de la llamada vía verde como cubierta de la infraestructura lineal subterránea. En primer lugar, como caso de estudio sobre la reducción del estudio paisajístico de la implantación de una nueva infraestructura a su mera visibilidad, se puede analizar la nueva línea de alta velocidad ferroviaria que el Ministerio de Fomento de España pretende construir entre Burgos y Vitoria-Gasteiz. Y, por acotar el estudio a la CAPV, su tramo alavés propuesto entre Rivabellosa y Vitoria-Gasteiz. El estudio paisajístico del proyecto, que es parte del estudio de impacto ambiental del mismo, ofrece buena muestra de la mencionada reducción del paisaje a lo estrictamente visual. Y en segundo lugar, como caso de estudio de la utilización del paisaje cultural en forma de vía verde para la construcción de una infraestructura gris, se puede analizar el proyecto «Camino Natural San Juan - El Pobal» de construcción de una vía verde entre el núcleo urbano del barrio de San Juan y la ferrería del Pobal, así como el llamado Plan Especial de Infraestructura de captación e impulsión de agua del río Barbadun para el uso industrial de la mercantil Petróleos del Norte S.A. (Petronor), todos ellos situados en Muskiz, Bizkaia. Con la exposición de estos dos casos de estudio se pretende apuntar una utilización incorrecta, en cuanto que intencionadamente parcial, del teóricamente rico concepto de paisaje, que ya se está empezando a percibir, al menos en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Y es que ya se está empezando a extender un uso ciertamente interesado del paisaje, sobre todo por parte del político profesional, que es el que condiciona, valida y aprueba todo plan territorial y urbanístico. Dicha comprensión del paisaje como mera cosmética de la infraestructura puede llegar a suponer un vaciado del auténtico significado que le ha otorgado, de manera bastante consensuada, el Convenio Europeo del Paisaje de 2000, como territorio percibido (y no solo visto) por el ser humano, resultado de la suma de factores naturales y antrópicos.