La lonja de la Cofradía de Pescadores San Pedro de Santurtzi: un testigo de la evolución de su época
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Date
2021-06Author
Sarriugarte Gomez, Iñigo
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Lonjas del Cantábrico: Puerto, ciudad y patrimonio : 201-228 (2021)
Abstract
Desde que en los inicios del siglo XX comienza a generalizarse en los puertos la construcción de edificios destinados a la venta de pescado, las lonjas o rulas pasaron a convertirse en elementos configuradores del paisaje de los muelles pesqueros. Sus edificaciones, sencillas y funcionales inicialmente y llamativas hasta la espectacularidad en ejemplos más recientes, con sus estructuras y toda la carga significante que suponen en relación con la vida de las gentes del mar, contribuyen a modular la morfología portuaria en las dársenas y muelles dedicados a la pesca junto a las restantes infraestructuras y equipamientos destinados a cubrir las operaciones de atraque, amarre, carga y descarga y demás actividades generadas por el tráfico portuario, como las rampas y muros de contacto, noráis, grúas, tinglados, talleres y almacenes.
En este capítulo, se realiza una introducción al patrimonio cultural marítimo vasco. De igual manera que en otros ámbitos marítimos europeos, el caso vasco recoge un importante legado tanto material, con embarcaciones, astilleros, muelles, como inmaterial, donde se aglutinan aspectos de documentación oral, festividades religiosas, tradiciones, ritos y simbologías. Todas estas facetas a modo de testimonio patrimonial han forjado una clara vinculación con la identidad y la memoria del lugar, siendo recopilado el bagaje histórico y las manifestaciones artístico-culturales de aquellos colectivos relacionados con las labores y actividades marítimas.
El papel de la Cofradía de Santurtzi está directamente vinculado con el origen de las cofradías de pescadores y mareantes, que se remontan a la Baja Edad Media, conformándose como agrupaciones cooperativistas cuya necesidad prioritaria se sustentaba en la defensa de los derechos y objetivos comunes de sus colectivos laborales, siendo esta la base fundacional de dichas formaciones gremiales. La gestión y administración de las actividades de sus miembros permitía regular el oficio con estatutos asentados en ordenanzas de carácter civil. Probablemente la fundación de la Cofradía de Santurtzi se traslade a fechas anteriores al siglo XVII.
Las obras de este último edificio, que se inician en 1915 y concluyen al siguiente año, fueron dirigidas y proyectadas por Emiliano Pagazaurtundua y Murrieta, arquitecto municipal de Santurtzi, a partir del año 1902. Este arquitecto llegó a formalizar numerosos proyectos en dicha localidad, entre ellos, el ayuntamiento, el cementerio y el hospital-asilo, así como otros emblemáticos edificios de Portugalete.
En relación con los aspectos físicos y técnico-constructivos del edificio de la cofradía, Emiliano Pagazaurtundua organizó el edificio en dos plantas de tres cuerpos, con sus respectivos sótanos, abriéndose la inferior al exterior mediante una arquería de medio punto con dovelas bicolores. Esta planta del espacio central se presenta porticada con cuatro arcos que en su origen era donde se ubicaba el punto de venta de pescado. A la diestra de esta posición se emplazaba un antiguo local para pesar el pescado y el portal de acceso a la planta superior.
A pesar del declive de la faceta pesquera para la localidad, se decide rehabilitar y remodelar el edificio, conservando el aspecto original de su fachada, lo que demuestra la intención patrimonial de la intervención. La rehabilitación parte de un anteproyecto presentado en diciembre de 2008 que es elaborado por el gabinete Martínez Goiri Arquitectos,25 compuesto por Joseba Martínez Goiri, Gorka Zabala Sierra e Irantzu Gastón Arrieta, unido a las nuevas variaciones, sugerencias y orientaciones aportadas por la cofradía de pescadores y el Ayuntamiento de Santurtzi, que se van formalizando durante el siguiente año. Finalmente, las labores de reforma comienzan en 2009 y se reinaugura el 12 de mayo de 2012. Se tuvo que intervenir en el conjunto arquitectónico de una manera relevante ante el profundo deterioro del edificio por la erosión del mar y su estado de abandono.